
O de cómo voltear la memoria culinaria con desparpajo.

O de cómo voltear la memoria culinaria con desparpajo.

O de aquella maravillosa cantinela: ¡ama, llévame a Igueldo!

La croqueta, reina de los fritos, es como el ser humano, capaz de lo mejor y lo peor.

Al este del edén, en los Pirineos atlánticos, guardan tesoros gastronómicos y un ritmo pausado de vida.

Cuidan que es un primor la relación del presente con el pasado, la tradición con el cambio.

La cocina bondadosa, risueña, sencilla y sabrosa de Mikel Zuaznabar.
