
O de una jamada tan inmensa que las Bodas de Caná, comparando, son merienda cena.

O de una jamada tan inmensa que las Bodas de Caná, comparando, son merienda cena.

O de que el hombre es el animal más tonto de toda la vía láctea y por goleada.

O que en la mesa, si pecas de cursi-pedorro, es mejor que te coman los leones de Ángel Cristo.

O de otro pincho para relamerse el bigote de grasa.

O de unas reflexiones para un estupendo blog recién parido.

O de que Virginia parió hoy una pularda bien gorda.

Una guarnición extraordinaria para el corderito de Aranda asado.

O de uno de esos garitos sin trampa ni cartón, pero con mucha retranca.
