
O de unos campeones del mundo, guisanderos como la copa de un pino.

O de unos campeones del mundo, guisanderos como la copa de un pino.

O de lo que siempre se acaba confesando a voces.

O de la robustez, concepto categórico y rotundo.

O de latas pecaminosas que en los tiempos que corren se convierten en anatema.
