
O de latas pecaminosas que en los tiempos que corren se convierten en anatema.

O de latas pecaminosas que en los tiempos que corren se convierten en anatema.

O de un aluvión de platos la mar de sugerentes a precio de ganga.

O de los colores de un mes de mayo que ya pasó a la historia.

O de una próxima cita a la que no puede faltar ni Bartolo.

O de un vino fresco que apetece, untuoso, casi femenino.
