
O del pan nuestro de cada día, dánosle hoy y perdona nuestras ofensas.

O del pan nuestro de cada día, dánosle hoy y perdona nuestras ofensas.

O de ponga un haiku en su vida en forma de caldo concentrado.

O de que nos pierde irremediablemente lo bueno, ¡maldición!

O de otros tiempos, antes de estos, tan malditos y tan modernos.
