
O de un restorán con el más genuino de los pedigrís.

O de un restorán con el más genuino de los pedigrís.

O de que viva el ácido folclórico y todos sus muertos.

O del tipo con más garrote que he conocido jamás de los jamases.

O de un lugar en la mismísima Torrelavega donde es obligado parar a jalar.

O de un chef valiente al que acaban de dar su segunda y reluciente estrella Michelín.

O de un lugar donde se preocupan por la felicidad del comensal, ¡Dios guarde a Josefina!

O de cómo disfruta un chef saltimbanqui entre viñedos.

O de una cocina de altos vuelos localizada en un entorno como de «La casa de la Pradera».
