
O de una de las mejores cervezas que se puede uno pimplar hoy.

O de una de las mejores cervezas que se puede uno pimplar hoy.

O de un lugar que es la cocina con mayúsculas, un edén gastronómico de agárrate y no te menees.

O de dos hermanos felices que elaboran un aceitico que se te salen los ojos de las órbitas.

O del rumor de la selva con todas sus fieras, un chollazo de vino del copón.

O de dos tipos valientes de veras, que esconden toneladas de arrojo y sana locura.

O de un pecaminoso tomate frito valenciano. Bueno de marearse.

Toques lácteos de mantequilla y gusto a chocolate y caramelo toffe. Sí, es un vino, ¡y qué vino!

O de un lugar que tiene el sabor de lo vivido escrito en sus muros. ¡Casi nada!
