
O de un vino que es ricura de las buenas.

O de un vino que es ricura de las buenas.

O de una divertida madriguera capitaneada por un auténtico Dick Turpin.

O de unas conservas fetén.

O de un restaurante en el que su propuesta es un traje a medida.

O de un restaurante donde dejarse guiar.

O de sentir en la barriga la punzada eléctrica del animal.

O de cómo a uno le toman las medidas para calzarle el mejor traje.

O de un restaurante en el que gozaran como marranos.
