
O de un restaurante con platillos con chispa.

O de un restaurante con platillos con chispa.

O de un restaurante que es purita dinamita.

O de una tónica que rezuma frescura.

O de unos huevos de codorniz ricos de veras.

O de unas bolitas de queso que estimulan el espíritu.

O de una parrilla purificadora en el mismisimo Madrid de los Austrias.
