
O de un trotamundos en toda la extensión de la palabra, no corta el mar sino vuela.

O de un trotamundos en toda la extensión de la palabra, no corta el mar sino vuela.

O de un laborioso picoteo pinchado en papel impreso.

O de que hartos estamos de quienes ruegan a dios y empuñan el porculero mazo.

O de una síntesis de algunos años de escritura.

O de que aquí llega una nueva edición de las crónicas de una jamada anunciada.

O de un hombre de cuyo nombre los niños indios sí pueden acordarse.

O de dos hermanos felices que elaboran un aceitico que se te salen los ojos de las órbitas.

O de que no hay tercera mala. ¿O sí?
