
O de un lugar donde se perpetua la tradición que asegura un plato de sopa al forastero.

O de un lugar donde se perpetua la tradición que asegura un plato de sopa al forastero.

O de un lugar que dibuja el mapamundi en las cazuelas.

O de un lugar que no se parece en nada al «mundo de los escomendrijos».

O de unos cocineros alegres, auténticos tipos «enxebres».

O de una carta llena de antojos mondos y lirondos.

O de la fascinante magia potagia que se produce en un barrio koxkero.
