
O de un asador con nombre de reputado txistulari.

O de un asador con nombre de reputado txistulari.

O de una topera oscura que luce carta al estilo National Geographic.

O de una cita inexcusable para un gastronómada en condiciones.

O de unos campeones del mundo, guisanderos como la copa de un pino.

O de un aluvión de platos la mar de sugerentes a precio de ganga.

O de un lugar donde se perpetua la tradición que asegura un plato de sopa al forastero.

O de un lugar que dibuja el mapamundi en las cazuelas.

O de un lugar que no se parece en nada al «mundo de los escomendrijos».
