
O de que lo tierno, si doble, dos veces tierno y encima de colorines y relleno.

O de que lo tierno, si doble, dos veces tierno y encima de colorines y relleno.

O lo fácil que resulta llamar al pan, pan, y al vino, vino.

O de unos cow-boys aceituneros primos hermanos del mismísimo Búfalo-Bill.

O de los rusos más atómicos que uno pueda imaginar, como comer nubes del cielo.

O de pegarse el madrugón padre para tener el puesto más hermoso de San Martín.

O de una pasta al dente que contente.

O de un queso artesano para un paladar con ganas de ser mimado.

O de cómo sanear nuestro cuerpo, empapándolo de energía.
