
Nuevos tiempos sin excentricidades
Devuelven al viejo “rockero” el placer de comer y adoctrinan a los nuevos clientes

Nuevos tiempos sin excentricidades
Devuelven al viejo “rockero” el placer de comer y adoctrinan a los nuevos clientes

Tradición y buena gente
Un caserío perdido en un paraje de Azkoitia que parece el mismísimo Canadá

Sentido común y sensibilidad
Huyen del mundo plasta del vino con golfa determinación y botellas de relumbrón

La parábola del hijo pródigo
Bruno Oteiza heredará la tierra y conseguirá gatxupas conversos
