
O de un capricho estival que por lo visto luce sus mejores galas también en invierno.

O de un capricho estival que por lo visto luce sus mejores galas también en invierno.

O de la crónica de un hartazgo y un feliz reencuentro anunciado.

O de uno de los grandes manjares del verano que requiere guiso pausado.

O de una ensalada ilustrada que es la madre de todas las ensaladas del verano.

O de un plato más veraniego que los festivales de jazz y las chancletas.

O de que es importante llegar a Casa Ángel con apetito de homo neanderthalensis.

O de una crónica sentimenal del reinado de la merluza.

O de un restorán vizcaíno amarrado al suelo que puede volar muy alto.
