
O de un vino para pimplarse con unas patatas a la riojana y ver a Dios después.

O de un vino para pimplarse con unas patatas a la riojana y ver a Dios después.

La cocina de los hermanos Roca es feliz y serena como pocas, ¡qué clase!

O de un auténtico acorazado Potemkin, chef de raza que guisa con el puño alzado.

O del templo donde habita el sumo sacerdote de la gastronomía.

O de una posada donde pegarse la vida padre, en las entrañas de Cantabria.

O de una culinaria al límite, fronteriza, explosiva y mestiza como ninguna.

O de una golosina de suculencia fuera de lo normal, para ilustrar un bocata como Dios.
