
O de Aulestia-city en plena ebullición, puro “chup-chup”.

O de Aulestia-city en plena ebullición, puro “chup-chup”.

O de puro néctar imperial, ñam, ñam, como una buena compota navideña.

O de un imponente hotel mitad cemento mitad garras de metal.

O de un elixir primitivo, el zumo top one de Atapuerca, ¡seguro!

O de una chapa de viernes noche a propósito de un libro recién editado.

Al este del edén, en los Pirineos atlánticos, guardan tesoros gastronómicos y un ritmo pausado de vida.
