
O del escenario perfecto para una de las pelis de José Luis Garci, en blanco y negro, of course.

O del escenario perfecto para una de las pelis de José Luis Garci, en blanco y negro, of course.

O de los colores de un mes de agosto que ya pasó a la historia.

O de un albariño distinguido y personal, revestido de barrica de la fina.

O de una aventura riojana que se emite en directo, como los programas de Raffaella Carrà en la tele.

O de la crónica de un culo de mal asiento.

O de Victor, el artista de la pista de las brasas, un tipo que jama con furia y curra como un bisonte.

O de las respuestas de una típica «consumidora pro nobis», sin pecado concebida.

O de un vino que es como un electroshock, volcánico y denso, pura explosión mallorquina.
