
O de los colores de un mes de diciembre que ya pasó a la historia.

O de los colores de un mes de diciembre que ya pasó a la historia.

De lo más atractivo y personal que hemos bebido en tiempo, muy pícaros estos de Matsu.

O que en el día de la víspera de San Sebastián, viva la anchoa y su templo sagrado.

O de un lugar donde zamparse la cocina más rotunda imaginada, auténtica modernidad estereofónica.

O los mismísimos placeres de un periodista al que su oficio le corre por las venas.

O de un vino que sólo con la nariz te hace dar la vuelta al mundo en un pis pas.

O de una posada donde pegarse la vida padre, en las entrañas de Cantabria.

O de una culinaria al límite, fronteriza, explosiva y mestiza como ninguna.
