
O de un vino que encierra casi el mismo secreto que el de una buena legumbre desgrasada.

O de un vino que encierra casi el mismo secreto que el de una buena legumbre desgrasada.

O de lo que uno dejó escrito después de que los demás bandidos dijeran lo fundamental.

O de un vino que es como una institución, desde Sevilla hasta Bangkok.

O de un vino que es como las viejas canciones de Sinatra, un lujo sin horas.

O de una aventura riojana que se emite en directo, como los programas de Raffaella Carrà en la tele.

O de una escritora francesa que ofrece libros desgarrados, tejidos con humor y sarcasmo.

O de un festival intenso de pequeños frutos rojos. Red revolution.

Del artículo del DV de ayer, en el que di fe de mi canguelo y de mis ganas de pasarlo pipa.
