
O de un vino con las costuras perfectamente zurcidas.

O de un vino con las costuras perfectamente zurcidas.

O de un vinico con aromas negros y sabrosones, ¡compay!

O de que en Cordovín hay unos vinacos del copetín.

O de la flamante nueva estrella donostiarra, la vista desde su comedor le romperán los ojos.

O de una bodega «Folletiana», ¡toma del frasco, carrasco!

O de un vino de felices expectativas, que diría el más cursi de los sumillers.

O del plan Busca Isusi, el mejor de los aprendizajes del noble arte del ñampazampa.

O de un imponente hotel mitad cemento mitad garras de metal.
