
O de las aventuras de una americana en Paris.

O de las aventuras de una americana en Paris.

O de mi comedor preferido en este mundo, un paraíso terrenal: punto y pelota.

O de un apunte escrito por Pol-al-pil-pil a propósito de un cementerio.

O de aquella maravillosa cantinela: ¡ama, llévame a Igueldo!

La croqueta, reina de los fritos, es como el ser humano, capaz de lo mejor y lo peor.
