
Cuando comemos una manzana o un melocotón, estamos comiéndonos la placenta de la fruta.

Cuando comemos una manzana o un melocotón, estamos comiéndonos la placenta de la fruta.

O de un chef que es un verdadero genio con muy malas pulgas, como los buenos genios.

Y a la tercera la Duquesa de Blokhus accedió.

O de que lo que nos sirven nuestros políticos es una auténtica moñorda pinchada en un palo.

O de una reflexión sobre los neo-gourmets y los repipis nuevos ricos gastronómicos.

O de unos ojos como los de los gatos salvajes.

O de un lugar que es la cocina con mayúsculas, un edén gastronómico de agárrate y no te menees.

Tanto yogur desnatado y tanto telediario nos va a volver memos a todos.
