
O de un chef que es un verdadero genio con muy malas pulgas, como los buenos genios.

O de un chef que es un verdadero genio con muy malas pulgas, como los buenos genios.

Y a la tercera la Duquesa de Blokhus accedió.

He observado que matar siempre da ganas de comer fiambre.

O de un hombre de cuyo nombre los niños indios sí pueden acordarse.

O de dos tipos valientes de veras, que esconden toneladas de arrojo y sana locura.

Materia de reflexión extraída del dichoso aparato.

O de ese momento que el chef vive una vez al año.

O de un lugar que tiene el sabor de lo vivido escrito en sus muros. ¡Casi nada!
