
O de Victor, el artista de la pista de las brasas, un tipo que jama con furia y curra como un bisonte.

O de Victor, el artista de la pista de las brasas, un tipo que jama con furia y curra como un bisonte.

O de un capricho estival que por lo visto luce sus mejores galas también en invierno.

O de un lugar como de película de Louis de Funès, en el que se celebra la vida y te lo pasas teta.

O de un local que empezó a forjar su leyenda en 1941 y hoy es referencia number one.

O de que tras hacer historia, se puede seguir irradiando una luz del copetín.

O de un bar con una solera del carajo, reinaugurado el día que murió la mismísima Lola Flores.

Un vino antídoto de la chicharra, para poner a tono el cuerpo jotero.

O de que es importante llegar a Casa Ángel con apetito de homo neanderthalensis.
