
O de un chilango leído, comido y viajado como ninguno.

O de un chilango leído, comido y viajado como ninguno.

O de un vino dandy con traje cereza que está vivito y coleando.

O de los colores de un mes de Mayo que ya pasó a la historia.

O de un lugar donde la cocina cantonesa es la madre del cordero. Un festival cachondo de veras.

O de unos kilos de felicidad grasa sin gota de desperdicio, buenos de veras.

O de un caldo que es de un beber y no parar. Cuidado que puede caer una botella detrás de otra.

O de que el huevo es una Viagra que hace puntillas cuando se fríe.

O de cómo se suben los niveles de Aviñón.
