
O de un vinacho con el brío de los «espíritus» juveniles.

O de un vinacho con el brío de los «espíritus» juveniles.

O de unas conservas que harían perder el sentido al mismísimo Neptuno y su tridente.

O de un vino como la Rita Hayworth de antaño, «guante» y figura.

O del paraíso para todo el vicioso de la caza que se precie.

O de que ni en nuestros mejores sueños hubiéramos imaginado seguidores como vosotros.
