
O de un vino hecho para el picoteo, todo un Manolete de los ruedos.

O de un vino hecho para el picoteo, todo un Manolete de los ruedos.

O de sentir en la barriga la punzada eléctrica del animal.

O de una intensidad de esas de agárrate que vienen curvas.

O de unas latas de ministro de la gobernación, dignas del propio Alain Ducasse.
