
O de Aulestia-city en plena ebullición, puro “chup-chup”.

O de Aulestia-city en plena ebullición, puro “chup-chup”.

O de un imponente hotel mitad cemento mitad garras de metal.

O de cómo comerse el Urdaibai en dos bocados, zis, zas.

O de una honrada casa de comidas que todo el mundo conoce.

O del verdadero Montseny en su salsa.

O de un asador en un particular Llobregat.

O de que antes de decir «adiós mundo cruel», es obligado morirse de gusto.

O de un lugar con mucha clase, sin cartas misteriosas ni sobres sorpresas, sólo cocina en estado puro.
