
O de un plato con el que darse un capricho.

O de un plato con el que darse un capricho.

O de una birra natural como la vida misma.

O de unos pastelillos por los que no pasan los años.

O de un queso de quitarse el sombrero

O de una vinoteca que le llevará al cielo.

O de que nunca soñamos pasarlo tan bien currelando.

O de una botellica estratosférica y pija que encierra un tesoro en su interior.

O de otros tiempos, antes de estos, tan malditos y tan modernos.
