O de la santísima trinidad reencarnada en vinaco estival.
14 de abril, 2011, 08:00

O de un albariño super champion, apuesta segura donde las haya.

O de póngame un poco de chicharra andaluza en botella, por favor.

O de un lord de la campiña inglesa pero en versión navarrico.

O de un vino con solera que alegrará la primavera y olé.

O de un rompecorazones en toda regla; el más fresco del barrio.

O del auténtico eau de parfum de las vinotecas más selectas.
