
O de que antes de decir «adiós mundo cruel», es obligado morirse de gusto.

O de que antes de decir «adiós mundo cruel», es obligado morirse de gusto.

O de que no todo puede ser adelgazante, afortunadamente.

O de un lugar con mucha clase, sin cartas misteriosas ni sobres sorpresas, sólo cocina en estado puro.

Apostamos que a Jake La Motta también le volvería majara.

O de un asador ilustrado con pura esencia riojana.

O de que nos pone más el rojo contenido, que no el rosa.

O de un trago salvaje y refrescante, pura dinamita en un océano de birras sosas.

O de un asador meca de “gourmets” nacionales y extranjeros al que acude gente principal.
