
O de un lugar donde arden las brasas a toda máquina. ¡Es la guerra, más madera!

O de un lugar donde arden las brasas a toda máquina. ¡Es la guerra, más madera!

O de una llamada de auxilio como un campano, ¡sálvese quien pueda!

O de la crónica de un hartazgo y un feliz reencuentro anunciado.

O de una ensalada ilustrada que es la madre de todas las ensaladas del verano.

O de que es importante llegar a Casa Ángel con apetito de homo neanderthalensis.

O del increíble mundo de nuestros políticos de pacotilla.

O de que aunque parezca mentira, hay vida para un puerro más allá de ponerlo en sopa.

O de dos hermanos felices que elaboran un aceitico que se te salen los ojos de las órbitas.
