
O del complicado lenguaje de los hombres.

O del complicado lenguaje de los hombres.

O de un paraíso en el que saben vivir a la navarra como en ningún sitio.

O de mi comedor preferido en este mundo, un paraíso terrenal: punto y pelota.

O de cómo brilla la inteligencia natural en el reino del zampón contemporáneo.

O de una distinguida cocina que esconde el tesoro del Capitán Garfio.

O del auténtico refrigerio del verano, ¡ni refrescos ni mandangas!
