
O de una llamada que avisa de la captura de una «hembra» de precioso calibre.

O de una llamada que avisa de la captura de una «hembra» de precioso calibre.

O del lugar donde Dios creó, sin género de dudas, la fabada.

O de un envío de patatas-corazón con las que nos está obsequiando el viejo.

O de un restorán que es como una exquisita gran dama riojana.

O del sublime empeño de cumplir un viejo deseo familiar.

O de lo que uno dejó escrito después de que los demás bandidos dijeran lo fundamental.

O de un tipo que empaqueta una «radio-fórmula» gastronómica estupenda.

O de Victor, el artista de la pista de las brasas, un tipo que jama con furia y curra como un bisonte.
