
O de los locos por la comida que haberlos, haylos, tantos como tarros de ungüento en las boticas.

O de los locos por la comida que haberlos, haylos, tantos como tarros de ungüento en las boticas.

O de una aproximación al director editorial de ediciones Trea.

O de un fotógrafo valiente que desenfunda su cámara sin pensárselo dos veces.

O de cómo un chef que pasaba por allá lo vio todo por dentro y casi muere en el intento.

O de una crónica repleta de charamuscas, muéganos, cocadas, calabazates y mostachones.



O de un lugar discreto donde oficia un cocinero jabalí, sagaz y noble.
