
O de dos hermanos felices que elaboran un aceitico que se te salen los ojos de las órbitas.

O de dos hermanos felices que elaboran un aceitico que se te salen los ojos de las órbitas.

O de que no hay tercera mala. ¿O sí?

O de las aventuras de un a-town-darra, Tristam Shandy de alegre figura y autor de «porquelodigoyo».

O del rumor de la selva con todas sus fieras, un chollazo de vino del copón.

O de dos tipos valientes de veras, que esconden toneladas de arrojo y sana locura.

O de un lugar mágico en Hendaya con un chef prodigioso al volante.

O de una larga disertación de aquello que un día escribí, con la vigencia del hoy.

Un cocinero con dos dedos de frente que encima escribe. ¿Milagro? No, es Bardají, Don Teodoro.
