
O de la crónica de un hartazgo y un feliz reencuentro anunciado.

O de la crónica de un hartazgo y un feliz reencuentro anunciado.

O de un tipo que escribe como «El Fundi» coloca banderillas, con cojones y un palo mirando a Cuenca.

O de un local que empezó a forjar su leyenda en 1941 y hoy es referencia number one.

O de unos panes y bollería que son la santísima trinidad del cereal.

O de un bar con una solera del carajo, reinaugurado el día que murió la mismísima Lola Flores.

O de que es importante llegar a Casa Ángel con apetito de homo neanderthalensis.

O de una crónica sentimenal del reinado de la merluza.

O de unos yogures tremendos, sin leche en polvo ni aditivos ni mandangas.
