
O de un plato más veraniego que los festivales de jazz y las chancletas.

O de un plato más veraniego que los festivales de jazz y las chancletas.

O de un local hendayés que tiene la casta y el tronío de las grandes casas francesas.

O de un invento tan nuestro como las txapelas pero con sabor más agradable.

O de una comida en el Kako, que es un sitio sin chorradas que gusta un huevo por estos lares.

O de unas crónicas gastronómicas saladas, que también tendrán su aquel.

O de una tinta que ha hecho correr unas cuantas leyendas.

O de que aquí llega una nueva edición de otra jamada anunciada + bonus track.
