
O del lugar donde reencontrarse con la cocina en puro estado «Diógenes».

O del lugar donde reencontrarse con la cocina en puro estado «Diógenes».

Un vinazo que en un pis-pas estará redondo como una pelota de ping-pong.

La cocina de los hermanos Roca es feliz y serena como pocas, ¡qué clase!

O de un precioso caserón donde puede jalarse el más delicioso de los gorrines asados.

O de un auténtico acorazado Potemkin, chef de raza que guisa con el puño alzado.

O de los placeres de un galego más galego que un lacón con grelos, la lamprea y el pazo de Mariñán.

O de volar a Legasa en hidroavión si es menester; se lo compensarán.

O de un lugar donde zamparse la cocina más rotunda imaginada, auténtica modernidad estereofónica.
