
O de que las tascas están en peligro de extinción y que venga alguien y lo arregle.

O de que las tascas están en peligro de extinción y que venga alguien y lo arregle.

De la alegría de cavar con buena pala, aunque sea una jodienda.

O de rendir honores a un recipiente arrinconado.

O de una nueva degustación de quesos en los madriles madrileños.

O de una receta que despierta primitivos instintos animales.

O de un retrospecter como los de muchachada nui para un vino con solera.

No digas que has perdido la fe mientras no te haya dejado el sentido del gusto.

Sólo el hombre común se conforma con los alimentos que el país puede ofrecerle.
