
O de un lugar que tiene el sabor de lo vivido escrito en sus muros. ¡Casi nada!

O de un lugar que tiene el sabor de lo vivido escrito en sus muros. ¡Casi nada!

O de cómo un chef que pasaba por allá lo vio todo por dentro y casi muere en el intento.

O de una receta de invierno que es un verdadero malabarismo reproducir.

O de una crónica repleta de charamuscas, muéganos, cocadas, calabazates y mostachones.

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O de un descanso eterno sumergido en aceite, vinagre y hierbas.

