
O de una combinación que nos lleva directos, y por el mejor atajo, hasta el infierno más perverso.

O de una combinación que nos lleva directos, y por el mejor atajo, hasta el infierno más perverso.

O de un restorán que es como una exquisita gran dama riojana.

O de que llega la séptima entrega de unas crónicas mejores que las de Narnia.

O de un tipo que es como el mismísimo Challenger pero con destino feliz.

O de un vino que recoge todos los matices del sotomonte en su regazo cristalino.

O de un hotel que acoge una colección muy poco frecuente de agárrate y no te menees.

O del sublime empeño de cumplir un viejo deseo familiar.

O de un tecno-periodista pseudo-hindú que desconfía de los cocineros y excocineros que escriben.
