
O de los placeres express de un maestro de la vida, senador plenipotenciario de la música.

O de los placeres express de un maestro de la vida, senador plenipotenciario de la música.

O de un caldo con auténtica impronta de la tierruca, con carácter de «ocioso trago».

O de un bocado que invita a pecar sin desmayo, de probar y alucinar en estéreo.

O de los colores de un mes de marzo que ya pasó a la historia.
