
O de abrir una botella y toparse con el recuerdo de la hierba fresca recién segada.

O de abrir una botella y toparse con el recuerdo de la hierba fresca recién segada.

O de una piedra que se convierte en fritura crujiente y cremosa a más no poder.

O de cómo algunos cronistas manguis nos bombardean con insufribles «refritos» diarios.

O de una llamada de auxilio como un campano, ¡sálvese quien pueda!

O que para hacer queso hay que tener los cojones de goma como Spiderman.

O de la crónica de un culo de mal asiento.

O de un capricho estival que por lo visto luce sus mejores galas también en invierno.

O de uno de los grandes manjares del verano que requiere guiso pausado.
