
O de una cecina con un saborazo de aúpa.

O de una cecina con un saborazo de aúpa.

O de unas conservas atómicas.

O de una sidra que nos pone cachondos perdidos.

O de un lomo fino catalino.

¡Viva la comida viejuna y la Navidad!

O de unos chocolates que molan cantidubi.

O de unos mazapanes que son néctar supremo.

O de unas patatas que son finura suprema.
