
O de la personalísima criatura de una mujer viajada y entusiasta como ninguna.

O de la personalísima criatura de una mujer viajada y entusiasta como ninguna.

O de que aunque esté bien cerca, el cielo puede esperar.

Quien a buen árbol se arrima buena sombra le cobija.

O de un vino del copón que vestido se convierte en un torpedo.

O de una bella durmiente que con un trago despierta vestida de pura grana.

O de un vinazo blanco recién parido, alegre compañía de imponente perfume.

O de un albariño macizorro, de buen año y trago fácil peligroso.

O de un blanco con empaque y equilibrio de malabarista, ¡viva el verano!
