
O del equivalente a la merienda de los campeones en versión vinacho.

O del equivalente a la merienda de los campeones en versión vinacho.

O del vino que nos hubiéramos llevado, seguro, de descubrir América.

O de lo que da de sí la Monastrell, gloria bendita

O del vino a descorchar con el mismísimo Scorsese.

O de que vivan las mozas frescas y voluptuosas.

O de tirar por la calle del medio y acertar de pleno.

O del tinto, que de saber, se hubiera llevado al morrete la mismísma Vivien Leigh.

A medio camino entre pastelería y tienda de chuches. ¡Toma del frasco, Carrasco!
