
Mi viejo (que Dios lo tiene en su gloria jamando marisco) no estaba de acuerdo con esta frase. ¿Y tú? Sigue leyendo, coño.

Mi viejo (que Dios lo tiene en su gloria jamando marisco) no estaba de acuerdo con esta frase. ¿Y tú? Sigue leyendo, coño.

O de una reflexión sobre la modernidad a propósito de un queso mal guarnecido.

O de una aproximación al director editorial de ediciones Trea.

O de que yo conozco a este tipo, te lo juro por mi madre.

O de un magnífico mensaje, remitido por el insigne Conde de la maza.

O de las andanzas en los fogones de una cuadrilla de zampabollos sin cuartel.

O de un texto de una escritora norteamericana, que es purita mermelada de naranjas.

O de cómo un chef que pasaba por allá lo vio todo por dentro y casi muere en el intento.
