
O de una jamada tan inmensa que las Bodas de Caná, comparando, son merienda cena.

O de una jamada tan inmensa que las Bodas de Caná, comparando, son merienda cena.

O de una comida en el Kako, que es un sitio sin chorradas que gusta un huevo por estos lares.

O de uno de esos garitos sin trampa ni cartón, pero con mucha retranca.

O de un bar de Majadahonda, vete y busca que preguntando se llega a Roma.

Da mal rollo el asuntito, ¡eh!

O de un apátrida hijo de francés, nacido en Pamplona, y residente en Madrid.

O de que me las piro a la ciudad natal del gran Hong Kong Phooey.

O de una receta que despierta primitivos instintos animales.
