
O del sublime empeño de cumplir un viejo deseo familiar.

O del sublime empeño de cumplir un viejo deseo familiar.

O de un tecno-periodista pseudo-hindú que desconfía de los cocineros y excocineros que escriben.

O de que aquí llega una nueva edición de otra célebre jamada pantagruélica.

O de una serie de consejos de Lord Worldgate, que se propone adiestrarnos sobre asuntos teteros.

O de un vino que es como una institución, desde Sevilla hasta Bangkok.

O de una piedra que se convierte en fritura crujiente y cremosa a más no poder.

O de un lugar donde arden las brasas a toda máquina. ¡Es la guerra, más madera!

O como dice makinavaja, «la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, hay Dios…».
